domingo, 30 de agosto de 2009

Insomnio

Pensaba una vez que hacia sentado adelante de un cuaderno con una birome en la mano, con toda la intensión de escribir, pero con ninguna idea concreta de que, ni como, ni nada al respecto. Ahí se encontraba con su mente completamente en blanco.
Entendía que esta actividad que repetía cada noche, era consecuencia de su insomnio crónico, que padecía desde hace varios años, pero durante determinados periodos, el mismo se hacia mas notorio, volviéndose hasta algo incompatible con el estilo de vida que llevaba.
Que injusto quedarse dormido en el tren y pasarse de estación, pero no poder conciliar el sueño cuando mas lo necesitaba. ¿Por que oía somníferas voces durante el día? y ¿por que lo invadían ensordecedores silencios en la noche?.
Evidentemente debería haber una razón para padecer este calvario diariamente, pero como cada vez que quería meditar al respecto, prefería quedarse con la idea de que tomaba mucho café, o cualquier otra cuestión para poder evadir el motivo real de que sus ideas no lo dejaran dormir. Quizás el cuaderno, y esos reiterados intentos de escribir, inconclusos por cierto, pretendían ser el puntapié inicial para poder decir todo lo que lo aquejaba, pero no podía hacerlo, no aun.
Entendió entonces que esta noche tampoco seria aquella en la que tomara el coraje para poder abrir su corazón, cerro el cuaderno, guardo la birome, y apoyo su cabeza en la almohada. Acepto que no dormiría aun, sabia que le quedaban varias horas mas despierto.
Mirando el techo, creaba imágenes, imaginaba situaciones. Vivía momentos hermosos. Quizás no estaba durmiendo, o quizás si. Lo que si es seguro, que una vez mas, como cada noche, estaba soñando con el.

No hay comentarios:

Publicar un comentario