Es difícil aceptar que uno quizás no tomo la mejor decisión, no porque se arrepienta de la decisión tomada, sino por el hecho de que el otro camino parecía ser el indicado.
Conocí en vos algo maravillosamente único, algo que nadie nunca me había hecho sentir con la intensidad que vos lo lograste, sentí la pasión en tus abrazos, en tus besos, en tus miradas, en todo lo que me regalaste.
Despertarme y tenerte abrazándome, como no dejándome ir, me avivaba sentimientos encontrados, por un lado el miedo a ¿que estaba pasando?, pero por otro lado, la hermosa sensación de que para vos yo era importante.
Descubrí atrás de tu sarcasmo, de tu constate "esta todo bien", que no siempre estaba todo bien. Encontré a una persona, como cualquier otra, con heridas en el alma, con sufrimientos, con tristezas, pero que te resistías a mostrar. Quizás le tenes miedo a la debilidad, pero se que sos mucho mas sensible que cualquier otro.
Me permitiste conocerte a flor de piel, e hiciste lo mismo conmigo.
Podría haberte dado mucho mas de lo que te di, pero no me anime. Puede haberme enamorado de vos, porque es lo que realmente debería haber pasado. Te lastime por el contrario, y me dolió mucho hacerlo, fue algo que paso casi por defecto, pero que deje que pasara.
No deje de pensar nunca en vos, porque significaste mucho mas de lo que cualquiera puede imaginarse. Ojala las cosas hubieran sido distintas, pero fueron asi.
Tus abrazos, los que saque de alrededor de mi cuerpo, fueron un decisión cobarde y facilista, pero también estúpida y sin pensar con lo que debería haber pensado, con mi corazón.
Te conocí amigo, te conocí "enemigo", te conocí compañero, te conocí amante, te conocí tal cual sos.
Quizás la monotonía no me permitía, o hacia que no prestara atención a lo importante que fuiste para mi, pero en mi vida fuiste trascendental, fuiste único.
Te deseo lo mejor de la vida. Gracias por hacerme sentir todo aquello, y por permitirme conocerte como lo hiciste, como lo hicimos.
Te extraño.



No hay comentarios:
Publicar un comentario